 |
Juliet, Naked, de Nick Hornby (edición Penguin Books, me lo trajo de regalo mi hermana de su viaje al viejo continente, precio desconocido)
Con Hornby me pasa lo mismo que con R.E.M.: confío a ciegas. Libro de Hornby, se compra, sin mayor información. Obviamente esta filosofía tiene sus bemoles (como cuando compré y leí Slam, que debe ser su libro más flojo), pero haciendo un resumen, el tipo escribe bien y entretenido. Editado el 2009, se mueve por el derrotero que mejor maneja el autor: el del fanático musical. Acá, el desquiciado de turno se llama Duncan, y tiene una manía con una estrella del rock retirada-desaparecida, sobre la cual escribe y elucubra en foros con otros fanáticos igual que él. El descubrimiento de una nueva versión del último disco del artista desata una serie de acontecimientos que cambiarán no sólo su vida, sino la de varios otros.
Hornby sabe de lo que escribe, sabe escribir, y sabe reflejar en su prosa el cambio de los tiempos. Acá están los foros de internet, las descargas, los grupos de fans organizados (cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia), pero también está Hornby en su mejor forma, retratando los dolores emocionales de una generación. Hablando en el lenguaje de los melómanos, este libro perfectamente podría ser un bootleg de High Fidelity. O algo así.
En resumen, más que recomendable. Sigo con Hornby. Ya viene About A Boy (si, la que también hicieron película, protagonizada por Hugh Grant). |
 |
Primera Parte, de Alberto Fuguet (edición Aguilar, tres lucas en la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Providencia)
Con Fuguet tengo un problema: me gusta mucho como escribe (el tipo sabe escribir, y sabe de lo que está escribiendo), pero me molesta el resultado final (me quedo con la impresión que el tipo escribe principalmente para que el comentario de la gente sea “oooh, que es topísimo este tipo”). Sentimientos encontrados, que le llaman. Como sea, con este libro (un mamotreto de más de 500 páginas, con lo mejor de lo que Fuguet escribió en distintos medios entre 1987 y el 2000), y a ese precio, bien valía la pena correr el riesgo.
Conociendo el riesgo, todo bien. El tipo es autorreferente con ganas, pero si uno es capaz de leer un poco más allá, hay buenas opiniones, emociones, crítica descarnada, y un acertado retrato de lo que era Santiago en la última década del siglo XX. Hay reseñas de películas, de música, entrevistas a políticos, y están las crónicas (ficticias) de uno de los alter-egos más famosos de la prensa local: Miguel Alekán. No es para leerlo de una sentada (a menos que uno quiera terminar odiando visceralmente a Fuguet… leerlo es como estar con esos amigos a los que uno quiere mucho pero apenas soporta, por lo que los ve poco, ¿me explico?).
En resumen: bueno (sobre todo a ese precio), pero para consumir en dosis moderadas. |
 |
Las Películas de mi Vida, de Alberto Fuguet (edición Aguilar-Punto de Lectura, cuatro lucas y media en la Feria Chilena del Libro, ya se desarmó [el libro, no la feria])
En general, uno es el primero en desoír los consejos que le da al resto del mundo. Caso en particular, interrumpí mi lectura de Primera Parte para meterme en esta novela de cuatrocientas páginas sobre un sismólogo llamado Beltrán Soler, perteneciente a una familia completamente disfuncional, que va, de algún modo, narrando su vida a partir de las películas que ha visto. Interesante planteamiento, demasiado fuguetista (¿existirá el adjetivo?): autorreferente, cool, en fin.
Ahora, en términos generales el libro iba bien, hasta que cerca del final, en un pie innecesario y completamente forzado para mi punto de vista, hay un cameo de otro personaje de Fuguet, quizás el más conocido, que cruza unas líneas con Beltrán, lo que –en mi opinión- desvirtúa el producto completo en aras del lucimiento del autor. Si, lo sé. Lo sabía de antes. Pero el tipo escribe bien (ya lo dije) y vale la pena el riesgo (también lo dije).
En resumen, quedé con sobredosis de Fuguet, y volveré a leerlo en un par de años. |
 |
The Beatlend, de Sergio Marchi y Fernando Blanco (edición Music Brokers Argentina, comprado en la Feria Chilena del Libro por ahí por diez lucas)
El primer disco que me compraron en la vida, para mi cumpleaños número cinco o seis, fue el With the Beatles. Entrando a la UTFSM, me hice amigo (el día de la matrícula, ni más ni menos) de Claudio Pérez Pérez, eminencia beatlemaniaca del barrio. No contento con lo anterior, un par de años más tarde se integró a la troupe Roberto Chiang, psicólogo de turno de la U (y terapista del grupo de amigos), otro beatlemaniaco de fuste.
Con semejante prontuario, no es de extrañarse que en mi iPod ande con la discografía completa de los fab four (edición del 9/9/9), que tenga todos los discos de los Traveling Wilburys, y que varias de mis canciones favoritas sean de George Harrison. Ergo, este libro, que narra las historias musicales de los Beatles desde el momento en que deciden separarse hasta el presente, es un complemento imprescindible para todo fanático de los chascones que se precie. Escrito en un tono completamente ameno, va repasando cronológicamente los distintos discos que cada Beatle publicó, lo que les pasó, con quién tocó, dónde, los desencuentros, los reencuentros, en fin: todo.
Parafraseando a uno de los editores que rechazó mi libro, todo lo que está ahí es información que se puede encontrar en internet, pero la gracia de tenerla por escrito, y contada con cariño, es la que otorga la diferencia (pero qué va a saber el pobre tipo, es un editor no más).
En resumen, pieza imperdible para todo Beatle fan. |
 |
Para gritar, para cantar, para llorar, antología de Bárbara Fuentes y Marcelo Simonetti (editorial Uqbar, otras diez lucas en la Feria Chilena del Libro)
Una antología de dieciséis relatos periodísticos relacionados con el fútbol y los mundiales, de plumas tan variadas como Julio Martínez y Juan Pablo Meneses. Pasión y sentimiento puros, en poco más de doscientas páginas que muestran una visión un poco distinta del fútbol, con relatos en distintos lugares y momentos, con perspectivas disímiles, estructurados en cuatro capítulos: “Casi gol”, “No lo culpen, es Maradona”, “El inolvidable maracanazo” y “Mi alma por un balón”.
Quizás sea un contrasentido leer sobre fútbol, más aún justo ahora que hace poco terminó un campeonato mundial, pero el conjunto de plumas involucrado en este libro hace que bien valga la pena el intento.
Lo malo es que, tal como los partidos cuando son buenos, el libro se hace demasiado corto. Por ese precio, digo yo, mínimo unas cuatrocientas páginas, más relatos, más notas, en fin.
En resumen, una buena alternativa para leer de fútbol más allá de Bielsa y de la selección nacional. Un libro que leerá con gusto gente que usualmente no lee. Y, la verdad, no se me ocurre un mejor cumplido para un libro. |
 |
La Elegancia del Erizo, de Muriel Barbery (editorial Seix Barral, me lo regalaron pa’ mi cumple)
En los últimos años de mi etapa universitaria comencé a ir al Cine Arte de Viña del Mar. No tanto por un afán esnob, sino más bien por entender de qué se trataba el asunto. Fui varias veces, a ver distintas películas, unas mejores que otras. Hasta que un día fui a ver una que se titulaba El Marido de la Peluquera. Y, la verdad, mi análisis final fue “no vuelvo a ver nunca más una película de estos franceses pajeros”. Y así no más ha sido (salvo muy contadas excepciones, le hago el quite al cine francés siempre que puedo).
En general, este prejuicio se hizo extensivo a todas las demás manifestaciones artísticas francesas. Nada personal. Simplemente producto de la mala experiencia antes relatada.
El cuento es que comencé a leer esta novela, de cerca de trescientas cincuenta páginas, y mi sensación general era precisamente esa. Otra paja francesa más, entre una vieja amargada y una pendeja demasiado inteligente. Hasta que entra en escena un nuevo personaje que rompe el equilibrio establecido, la novela pasa un par de cambios, y estamos en otra cosa.
En resumen, completamente justificada la paja inicial. Y ahora quiero leer Rapsodia Gourmet, la novela anterior de la Barbery. |
 |
La S7ptima M, de Francisca Solar (editorial Montena, sorprendentes dos lucas en el Jumbo)
Francisca Solar es un caso particular, quizás único en el medio local. Cerca de sus veinte años, logró fama mundial al escribir una versión “alternativa” de una de las novelas de Harry Potter, la que –en opinión de quienes la leyeron- superaba ampliamente al original de J.K. Rowling. Por lo mismo, no es sorprendente que con apenas veintitrés años publicara su primera novela.
Ambientada en el sur de Chile, y tomando elementos de la historia de los jóvenes muertos en Puerto Aysén, esta rápida novela policial mezcla lo paranormal, los nazis, la policía local, una científica, un fotógrafo y un detective en un cuento que tiene un par de vueltas de tuerca bastante interesantes. Por supuesto que, como primera obra, tiene defectos (entre los cuales está el que abusa de algunas expresiones), pero son superados con creces por sus virtudes.
En resumen, no se puede pedir más por dos lucas, pero me quedo con las ganas de ver algo más contundente de parte de la autora. Unas quinientas páginas, más puras, sin tanto tratar de acomodarse o de apretar la tecla correcta. |
 |
The 48 Laws of Power, de Robert Greene (Penguin Books, traído directamente desde los USA por mi amigo Rodrigo Baeza, por módicas once lucas al cambio vigente)
Uno de mis libros favoritos de no ficción es un mamotreto de Penguin Books, titulado The Second World War. Básicamente, es un manual de más de quinientas páginas sobre la segunda gran guerra, de gran tamaño para ser un volumen de tapa blanda, en sobrio color naranjo.
The 48 Laws… comparte con éste último el tamaño, el color, y lo atrapante de la lectura. Se trata (como su título lo indica) de un compendio de cuarenta y ocho leyes para manejar el poder. Tal cual. Obviamente, no se puede tomar completamente en serio (a menos que uno sea un sicótico o un tipo completamente maquiavélico), pero aporta anécdotas entretenidísimas desde una perspectiva histórica. Insisto: no es un manual de vida, no es un libro de autoayuda, pero –como todo en la vida- aporta información que puede ser útil… en determinadas circunstancias.
Este aún no lo termino. Actualmente voy en la ley 26: mantén tus manos limpias (haciendo que otros hagan el trabajo sucio por ti). Aviso: úsese con moderación. |